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CLASIFICACIÓN DE LAS TAREAS

PROCESO

RESUMEN

Matías explica cómo el amor se asemeja a la comida en su función de nutrir la existencia. Compara el enamorarse con buscar energía para nutrirse, convirtiendo al Universo en un sistema digestivo que busca crecimiento. El amor se ve como alimento divino, que da vida y fuerza, impulsando la evolución y desarrollo. Destaca cómo las culturas relacionan la comida con el amor, desde la lactancia hasta compartir momentos en familia o con amigos. Menciona que el universo busca ese amor que nos haga sentir completos. Matías también reflexiona sobre la prisa humana por la iluminación y el proceso de despertar, contrastándolo con los tiempos largos de la evolución. Compara la vida humana con la digestión, enfatizando la importancia de respetar los procesos y ciclos para estar más conscientes.

 

FRASE:

“El Amor se entiende, pues, como un alimento divino, que da vida, fuerza… Que expande, impulsa a la evolución y desarrollo del Ser.”

EJERCICIOS:

  1. Meditación de Nutrición Espiritual: Dedica unos minutos cada día a sentarte en silencio y cerrar los ojos. Imagina que estás absorbiendo una energía amorosa y nutritiva del universo a través de tu respiración. Visualiza esta energía como un alimento divino que te llena de vitalidad y amor. Siente cómo esta energía fluye por todo tu ser, nutriendo cada célula y expandiendo tu consciencia.
  2. Meditación del Proceso y la Paciencia: Siéntate cómodamente y concéntrate en tu respiración. Mientras inhalas, piensa en la palabra “proceso”, y mientras exhalas, piensa en la palabra “paciencia”. Deja que estas palabras guíen tu respiración y tu mente. Reconoce que el despertar espiritual y el crecimiento personal son procesos que requieren tiempo y paciencia, al igual que la digestión.
  3. Meditación del Ayuno Mental y Emocional: Dedica un tiempo diario para desconectarte de las distracciones externas, como redes sociales o noticias. Cierra los ojos y permite que tu mente y tus emociones se aquieten. Observa cualquier pensamiento o emoción que surja, pero no te apegues a ellos. Deja que fluyan y se disuelvan, permitiendo que tu mente descanse de la constante “digestión” de información.
  4. Meditación de Autoindagación: Siéntate en un lugar tranquilo y hazte preguntas reflexivas sobre tu vida. ¿Qué experiencias pasadas o relaciones no has digerido completamente? ¿Qué emociones o situaciones te están causando malestar? Reflexiona sobre cómo puedes procesar y liberar estas cargas emocionales para encontrar un mayor equilibrio y paz interior.
  5. Meditación de Conexión con la Naturaleza: Encuentra un lugar al aire libre donde puedas sentarte en calma. Cierra los ojos y siente la conexión con la naturaleza que te rodea. Imagina que estás absorbiendo la energía revitalizante de la tierra, el sol y el aire. Reconoce que, al igual que el cuerpo se nutre de alimentos variados, tu espíritu también se nutre de la energía de la naturaleza.